La mayor parte de equipos se encuentran deslocalizados geográficamente por primera vez en la historia y sin previo aviso… El COVID-19 ha provocado que la mayor parte de las compañías españolas se suban en pañales a la transformación digital, una transformación que pasa, necesariamente, por una comunicación eficaz ante una situación en la que la incertidumbre es el ingrediente principal.

Aunque en mi caso no ha sido ningún problema ya que en The Valley trabajábamos en la Nube y con la tecnología adecuada para el teletrabajo desde hace mucho tiempo, es cierto que la situación de muchos trabajadores que ahora están teletrabajando no ha corrido la misma suerte.

La comunicación es la clave real de un proceso de transformación profundo en la sociedad. A través de la comunicación y la educación podemos:

  1. Reducir la cantidad de conflictos familiares.
  2. Ahorrar costes en empresas mejorando la calidad de vida de los empleados en ellas.
  3. Disminuir la frustración personal

Es algo que ya ocurría antes, pero ha sido ahora cuando por necesidad las empresas, colegios, institutos y universidades se han encontrado con el problema de manera frontal.

Si el confinamiento dura mucho tiempo y no se realiza una comunicación eficaz a través de videoconferencias y llamadas, las relaciones 360º de los empleados (con sus compañeros y jefes directos) se irá diluyendo. Esto será un hándicap ante cualquier problema que se tenga que solucionar a través de pantallas. La comunicación eficaz ante pantallas asegura que el liderazgo a distancia permanezca y se fortalezca.

¿En qué debemos fijarnos cuando realizamos una conferencia a través de ordenador, tablet o móvil?

  • Velar por mantener la mirada virtual: es clave simular la mirada virtual y mirar a la cámara de nuestros dispositivos para transmitir un mensaje. Te recomiendo mirar a la pantalla para recoger el feedback de quien nos escucha cuando sea su turno de palabra.
  • Eres quien debe guiar la atención de quien te escucha: debemos adecuar la rapidez de nuestros movimientos a la conexión que tengamos y también al plano elegido. Debemos estar seguros de que cada gesto aporta en la comunicación y no despista a quien nos escucha por la rapidez del movimiento.
  • Estar tumbado no es una opción para una reunión formal: ¿cuál es el plano que elegirás para tus reuniones de trabajo o videoconferencias? Yo os recomiendo utilizar en la medida de lo posible el PC como dispositivo para videoconferencias con el fin de “evitar tentaciones para estar más cómodos”.

El teletrabajo en tiempos de coronavirus ha hecho que muchos empleados se vean en la obligación de mostrar sus casas y quizá vean con ello atacada su intimidad. Para estas situaciones recomiendo elegir paredes blancas y un plano más cerrado (plano medio corto) para evitar que se vean así objetos personales, muebles y otros elementos más privados. También podemos utilizar las funcionalidades de herramientas como Zoom o Teams que permiten difuminar el fondo o cambiarlo por una foto que subamos (ésta deberá ser formal y extraída de bancos de imágenes gratuitos con fin de uso comercial como, por ejemplo, Unsplash o Pexels).

  • Controla tus emociones a través de tu voz: en tiempos de coronavirus es normal estar más cansados de lo habitual, pero no debemos permitir que eso se note en nuestras reuniones. Cada situación comunicativa es una oportunidad para transmitir nuestro mensaje y debemos cuidar cómo utilizamos nuestra voz en cada reunión. “No debemos sonar igual cuando transmitimos una anécdota que un mensaje clave”.

? Si crees que puedes mejorar tus habilidades comunicativas frente a la cámara del móvil o del ordenador revisa este curso online que acabo de lanzar porque te ayudará a lograr una comunicación eficaz y de alto impacto:

No hables, ¡comunica!


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