Cada vez son más las acciones que incluyen tecnología para conseguir el objetivo de impactar en el usuario. Unas veces ésta es más visible y espectacular y, otras, como el siguiente ejemplo, tienen un uso más discreto.

El grupo de restauración Yaocho, de Tokio, ha creado, en colaboración con la agencia creativa Ogilvy, una campaña de concienciación contra la violencia de género en Tokio utilizando para ello un posavasos. En éste se ve la cara de una mujer tranquila y a medida que el vaso frío entra en contacto con el posavasos y gracias a una tela térmica que se encuentra bajo ese dibujo, la tela cambia de color hasta convertir la fotografía de la mujer en una mujer maltratada.

“No permitas que el exceso de bebida termine en violencia doméstica”. Ésta es la frase que los consumidores de los bares de la cadena Yaocho leerán en Tokio cada vez que levanten la copa.

 

Fuente: El Mundo


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